El próximo 16 y 17 de abril se realizará una nueva jornada de Cyberlunes, la actividad de ventas online más grande en Colombia, en la que los compradores podrán aprovechar las ofertas y descuentos en las categorías de Moda, Celulares, Viajes, Tecnología, Hogar, Electrodomesticos, Medios y entretenimiento, entre otros.

En esta décimo segunda versión, se hacen presentes distintas empresas, pequeños y medianos empresarios y emprendedores, que en igualdad de condiciones promueven servicios y ventas en línea.

Según datos de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), la meta para esta temporada es superar las cifras reportadas por las redes procesadoras de pago: unas 709.461 transacciones en línea en Colombia, por un valor de $398.240 millones de pesos con un crecimiento del 37% con respecto a la versión del año 2016.

Sin embargo, estas jornadas de compras masivas en línea también son una buena oportunidad de caza para los ciberdelincuentes, quienes consideran este tipo de actividades la oportunidad perfecta para engañar a usuarios vulnerables, intensificando los ataques cibernéticos para el robo de dinero.

“Las tácticas son siempre las mismas: los cibercriminales envían miles de mensajes y e-mail falsos, con supuestas ofertas tentadoras de electrodomésticos, smartphones, artículos de vestir y viajes, entre otros productos, para ganar la atención de la víctima. A partir de eso, si el usuario hace clic en el enlace, será redirigido a un sitio falso y colocará los datos de la tarjeta para efectuar la compra – sin desconfiar de nada. Después de eso, la tarjeta será clonada y su información será comprometida”, aseguró Roberto Martínez, analista senior de seguridad en Kaspersky Lab.

Los ataques de phishing financiero son mensajes fraudulentos que llevan a copias de sitios web que parecen legítimos. Su objetivo es obtener credenciales de los usuarios para las cuentas bancarias y de crédito, y datos para acceder a las cuentas de las transacciones bancarias en línea o transferencia de dinero, todo con el propósito de robar el dinero de las víctimas. El 53% de los ataques es de esta forma.