El país ya cuenta con la Contribución Solidaria a la Educación Superior. Con la sanción de la Ley 1911 de 2018 por parte del presidente de la República, Juan Manuel Santos, se crea este sistema, fundamental para lograr la financiación sostenible de la educación superior.

La Contribución Solidaria a la Educación Superior es un fondo a través del cual se financiará el acceso de jóvenes a esta formación y la permanencia en este. Ellos contribuirán al sistema cuando perciban ingresos, garantizando que una nueva generación pueda estudiar.

El objetivo del sistema de Contribución Solidaria es mejorar el acceso a la educación superior mediante un esquema solidario en el cual los estudiantes beneficiarios reciben apoyo en matrícula y sostenimiento, y cuando ingresan a la vida laboral aportan de regreso los montos recibidos de acuerdo con su nivel de ingreso, en un porcentaje del 6% al 19%. Si el beneficiario fallece desaparece el ingreso y cesa la contribución.

Contribución solidaria y transformadora

A través de la Contribución Solidaria los beneficiarios podrán recibir la financiación de la matrícula y de sostenimiento para cursar sus estudios en educación superior, y elimina barreras establecidas para acceder a un crédito tradicional y crédito condonable. Así, el sistema se convierte en una herramienta para cerrar las brechas para el acceso y la permanencia en el sistema de educación superior. Los beneficios para los beneficiarios son los siguientes:

–       No necesitan codeudor

–       No hay cobro de interés

–       No hay proceso de cobranza

–       No hay reportes en centrales de riesgo.

–       No existen la mora ni los intereses de mora

–       No se requiere estudios de financiación

–       No capitaliza intereses

–       La contribución será de acuerdo con el nivel de ingreso

–       Solo se realiza contribución cuando se esté percibiendo un ingreso.